Toda tienda con experiencia tiene una historia de un pedido que salió mal por una medida. Un riel pedido cinco centímetros corto. Una persiana calculada para instalación interior que en la práctica necesitaba instalación en pared. Un par de cortinas que se amontonan de forma torpe en el suelo porque el largo se tomó desde el punto equivocado. Estos errores casi nunca son de falta de destreza. Ocurren porque medir se trata como un trámite rápido y no como un proceso estructurado, y porque quien mide y quien confecciona no siempre parten de los mismos supuestos.
Esta guía describe un proceso de medición repetible para cortinas y persianas, la terminología que evita malentendidos entre la tienda y el taller, y las comprobaciones que conviene incorporar a toda visita a domicilio.
Lo que necesita antes de empezar
Una visita de medición bien hecha lleva de diez a quince minutos por ventana y apenas requiere equipo especializado:
- Una cinta métrica de acero. Las cintas de tela o plástico se estiran y ceden en un metro o más, justo el tipo de error pequeño que se acumula. El estándar es una cinta métrica de acero enrollable, de al menos 3 metros.
- Un medidor láser para huecos grandes. En miradores, puertas correderas y cualquier ancho mayor de lo que cubre una tirada de cinta, el láser elimina la incertidumbre de sostener la cinta tensa a lo largo del hueco.
- Una hoja de medidas. En papel o tablet, cada medida se anota junto a la ventana, no se recuerda después de memoria. Conviene añadir un pequeño croquis de la ventana con cada medida indicada.
- Un taburete. Calcular a ojo la altura de un riel desde el suelo es una fuente habitual de error en ventanas altas.
Cómo medir el ancho
El ancho se mide de forma distinta según si el producto acabado va a colgar dentro del hueco de la ventana o por fuera de él, y las dos cifras no son intercambiables.
Ancho del hueco. Mida el ancho interior del hueco en tres puntos: cerca de arriba, en el centro y cerca de abajo. Sobre todo en edificios antiguos —en el parque de vivienda español esto es la norma más que la excepción—, los huecos rara vez son perfectamente escuadrados y pueden variar un centímetro o más entre la parte de arriba y la de abajo de la misma ventana. Anote siempre la medida más estrecha de las tres y use esa cifra, porque una persiana o un riel pedidos al punto más ancho pueden no entrar en el más estrecho.
Ancho fuera del hueco (montaje en pared). Para cortinas con barra o riel montados por encima y por fuera de la ventana, mida el tramo pared a pared que quiere cubrir y añada después un margen a cada lado para que la barra o el riel sobresalgan del hueco. Como regla general, sobresalir de 15 a 25 centímetros a cada lado del hueco permite que la cortina se recoja por completo fuera del cristal al abrirla, algo que importa más de lo que la mayoría de los clientes creen hasta que ven cuánta luz bloquea un riel mal dimensionado incluso con las cortinas recogidas.
Cómo medir el largo (caída)
El largo se mide desde el punto en el que la cortina o la persiana empieza a colgar hasta donde debe terminar, y el punto de partida depende por completo del cabezado y del sistema.
- Desde una barra: mida desde la parte baja de la anilla, no desde la barra misma, porque la anilla añade varios centímetros.
- Desde un riel: mida desde la parte superior del riel, ya que la cinta del cabezado se apoya directamente sobre él.
- Persianas de instalación interior: mida la altura interior completa del hueco por la izquierda, el centro y la derecha, y use igualmente la medida más corta para evitar una persiana que no cierre dentro del hueco.
Para el punto de terminación, pregunte al cliente su preferencia en lugar de suponerla. Las opciones habituales son largo a alféizar (tocándolo justo o 1 a 2 centímetros por encima), por debajo del alféizar (10 a 15 centímetros más abajo, a menudo sobre un radiador) y largo a suelo (bien dejando el suelo libre por 1 a 2 centímetros, bien con un remate deliberado en el que la tela se apoya ligeramente para un efecto más formal). Anote lo que se acordó, porque «hasta el suelo» significa algo distinto para cada cliente.
Sistema de montaje y obstáculos
Una medida de ventana no está completa sin anotar lo que la rodea. Unas pocas comprobaciones evitan problemas que solo salen a la luz en la instalación:
- Tipo de pared. Ladrillo macizo, tabique de pladur y paredes de placa adherida admiten fijaciones de forma distinta. El pladur en particular puede necesitar tacos para hueco o un listón de refuerzo, lo que cambia el tiempo de instalación y a veces el precio.
- El cajón de persiana. En muchas viviendas españolas la persiana enrollable está integrada en un cajón sobre la ventana. Ese cajón limita cuánto puede subir una barra o un riel y, si es de los antiguos sin registro, puede condicionar por completo dónde se puede fijar el mecanismo.
- Obstrucciones. Radiadores, manetas que sobresalen hacia el interior, sensores de alarma y rodapiés pueden limitar lo bajo que puede quedar una barra o lo que puede recorrer una persiana. Anote todo lo que esté dentro del radio de recogida de la cortina o del recorrido de la persiana.
- Altura de techo y molduras. Una moldura decorativa cerca de la parte superior de la ventana puede limitar la altura a la que se puede fijar una barra o un riel, sobre todo con cabezado de onda, que necesita más espacio libre por encima del riel que otros estilos.
- Enchufes e interruptores. Las cortinas que al recogerse tapan un enchufe son una queja habitual y fácil de evitar si nadie lo comprueba durante la visita.
Cálculo de tejido y fruncido
Una vez confirmados ancho y largo, la cantidad de tejido necesaria depende del coeficiente de fruncido del cabezado, el ancho del tejido y cualquier raport del estampado.
| Tipo de cabezado | Coeficiente habitual | Tejido para un riel de 2 m |
|---|---|---|
| Trabillas | 1,5x | 3,0 m por caída |
| Ollaos | 1,5–2x | 3,0–4,0 m por caída |
| Onda / S-fold | 1,8–2,2x | 3,6–4,4 m por caída |
| Cinta fruncida / tabla a mano | 2–2,5x | 4,0–5,0 m por caída |
| Tabla cáliz | 2–2,5x | 4,0–5,0 m por caída |
Si el tejido tiene raport, añada a cada caída una longitud extra igual a un raport completo, para que el dibujo case entre varios anchos y, en un par, también entre ambas cortinas. En un estampado grande con raport de 64 centímetros, esto puede sumar casi medio metro a cada caída, y es un coste que el cliente debe ver reflejado en el presupuesto, no uno que se absorbe después sin más.
Anotar las medidas para que nada se pierda por el camino
La mayoría de los errores de medición que llegan hasta un pedido terminado no son en realidad errores de medición. Son errores de comunicación: se anotó la cifra correcta pero llegó otra al taller, o una nota como «medido a alféizar» era ambigua en una ventana con un derrame profundo. Unos pocos hábitos cierran esa brecha:
- Anote cada medida junto a la ventana en una plantilla estándar, nunca de memoria al volver a la tienda.
- Anote por separado el ancho de hueco y el de fuera del hueco, aunque solo vaya a usar uno, para tener un registro que consultar si surge una duda más adelante.
- Fotografíe la ventana junto a la hoja de medidas. Una foto tarda segundos y resuelve la mayoría de las discusiones sobre lo que realmente se acordó en el sitio.
- Confirme por escrito con el cliente el punto de terminación y el tipo de cabezado antes de cursar el pedido, no solo verbalmente durante la visita.
La foto es también el momento en el que la visualización se gana su lugar en el proceso, en vez de tratarse como un paso de venta aparte. Una foto tomada en la visita de medición puede convertirse en una imagen de cómo quedarán la cortina o la persiana acabadas en esa ventana exacta, lo que da al cliente una oportunidad más de confirmar el largo, el fruncido y el sistema de montaje antes de cortar nada. Las tiendas que incorporan esto a la propia visita de medición, en vez de a una cita aparte en el showroom, detectan una parte importante de los malentendidos antes de que se conviertan en un arreglo.
Una lista de comprobación antes de pedir
Antes de que una medida pase al taller, conviene repasar una lista breve:
- ¿Se usó la medida más estrecha y más corta de las tres tomadas en el hueco, no la más ancha o alta?
- ¿Queda claro en las notas si el ancho es de hueco o de fuera de hueco?
- ¿Se midió el largo desde el punto correcto para el sistema elegido?
- ¿Se confirmó con el cliente el punto de terminación (alféizar, por debajo, suelo, remate), en vez de suponerlo?
- ¿Se anotaron y presupuestaron las obstrucciones, el tipo de pared y el raport del estampado?
Ninguno de estos pasos es complicado por separado. Lo que hace fiable la medición es tratarla como un proceso fijo que todo el equipo sigue de la misma manera, en lugar de algo que el personal con experiencia hace bien por costumbre y el nuevo improvisa. Un proceso por escrito es también lo que permite formar a alguien nuevo sin que sus primeros meses de visitas de medición sean una lotería.
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